lunes, 4 de junio de 2012

Es lindo poder mirarte ahora, sin rencor alguno. Pensar que hace un tiempo, ni nos podíamos cruzar, todo llegaba siempre a una discusión, una mirada, una simple palabra, era para mal. Se nota que crecimos los dos, y nos dimos cuenta que nos interesan las mismas cosa, dentro de todo, no sé si es por el entorno en el cuál convivimos, o porque maduramos y empezamos a tener otra espectativa del mundo, decidimos entrar al mundo real, caer y dejar que así sean nuestras vidas, y estoy feliz de que a pesar de todo, comienzes a acompañarme, a escucharme, y a con tan solo mirarme entenderme y darte cuenta lo que me pasa. Esto me está gustando, gracias por mejorar, y que a pesar de todo seguir ayudandome a formarme como persona, ya sea a tu modo o no, me estás encaminando por un buen camino, en el cuál lo quiero continuar con vos. Te quiero muchísimo hermano, hay que huevos para que disfrutemos de la vida, con todo lo que no está pasando. 


     Sigamos sonriendo, que eso nos mantiene juntos.

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